La solución «por debajo». El tercer carril.

La solución de alimentar a los trenes por debajo consiste en instalar un carril electrificado en el suelo al lado de la vía. Los trenes van equipados con un patín o un frotador en el lateral a través del cual captan la electricidad para moverse. No son pocos los ferrocarriles que han optado por esta solución, como por ejemplo los metros de Berlín, Munich, no pocas líneas en Gran Bretaña, el metro de Nueva York… Curiosamente, ninguno en España. El grandísimo inconveniente de este sistema es que el carril electrificado está muy «a mano», y cualquier persona, animal o cosa que llegue a tocar el carril y el suelo a la vez, se queda instantáneamente “pegado”, o sea, el riesgo de electrocución es relativamente alto. No obstante, con las debidas medidas de seguridad, es un sistema perfectamente válido y seguro.

Unidad del metro de Múnich (U-Bahn) expuesto en el Deutsches Museum de Munich. Foto: Yago López Carvajal, septiembre de 2010.

En la foto vemos una unidad del metro de Munich que se encuentra en el Deutsches Museum von Meisterwerken der Naturwissenschaften und Technik, el Museo Alemán de las Obras Maestras de la Ciencia y la Técnica en Munich (mucho más conocido como el Deutsches Museum a secas). Abajo a la derecha vemos un carril gris con un cartel blanco. Ese es el tercer carril. Y lo rojo que tiene justo delante es el captador de corriente.

Volver

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Orgullosamente ofrecido por WordPress | Tema: Baskerville 2 por Anders Noren.

Subir ↑